El espejo de los anhelos perdidos
El espejo de los anhelos perdidos Camilo Botero Sierra Las luces del automóvil anunciaron su llegada; Apolo, fiel como siempre, ya ladraba frente a la puerta del garaje mucho antes de que cualquier señal perceptible lo hubiera alertado. Kevin, sumido en las últimas líneas de aquella historia de fantasmas de Charles Dickens, no pudo evitar esbozar una sonrisa al reconocer en el relato un eco distante de su propia esposa. Ella, con su habitual impaciencia, bien podría haber sido un espíritu en vida, siempre esperando que las puertas se abrieran a su voluntad. Los segundos que Kevin dedicó a terminar la lectura parecieron alargarse, convirtiéndose en una afrenta segura. Sabía que su demora, por breve que fuese, no pasaría inadvertida; en su mente ya escuchaba el suave reproche que llegaría con su entrada. Tal como lo anticipó, Rachel le dirigió esa mirada reprobatoria, cargada de una exasperación que sugería que había pasado horas aguardando en el vehículo. Kevin intentó ignorarla, au...